Estarán ustedes de acuerdo conmigo que ver amanecer es un espectáculo mágico, y yo les digo que si esto sucede visto desde el interior de la cabina de un avión en pleno vuelo, resulta aún más impresionante.
(disculparán el retraso en la piblicación de esta entrada pero mis asuntos personales me tienen algo liado).
Dejamos el diário en el momento que rodaba hacia la pista para salir en dirección al archipiélago de Los Roques, parque natural, al norte de Caracas, y lo hacíamos de madrugada para llegar temprano al destino....
En este enlace que les adjunto está el vídeo desde el despegue hasta las proximidades del archipiélago, antes de avistarlo y de preparar el aterrizaje.
He contactado antes de partir con un tipo de las islas que tiene un Hidroavión de Havilland Beaver, un aparato por el que siempre he sentido una epecial debilidad, y me ha prometido dejármelo para dar una vuelta por las islas.


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